“No voy a mencionar cuál era mi primer nombre, pero la verdad es que era bastante feo, antiguo, ya no se usaba y lo heredé por tradición de familia. Siempre quise cambiarlo pero pensaba que el proceso iba a ser demasiado caro y largo. ¿mi sorpresa? Fue mucho mucho más rápido de lo que pensé.

Dejo el comentario aquí porque estoy agradecido del equipo que me explicó todo desde el momento uno y me acompañó en todo el proceso del cambio de nombre”.